¿Comes mucho? Descubre si lo haces por hambre o por emoción
¿Tienes hambre o son tus emociones? Estas son las consecuencias que puede tener en tu vida comer por emoción
Cuando eres estudiante tienes mucho que hacer, las tareas, la escuela y el trabajo. Sumado a tus deberes están las emociones y con ellas la alimentación.
Alimentarte es un factor clave en el desarrollo humano, los alimentos que consumes fomentan una mejor calidad de vida, pero también pueden disminuirla potencialmente.
Existe el hambre fisiológica y emocional, la académica Monserrat Rodríguez León, de la Universidad Autónoma de Guadalajara(UAG), explica cómo reconocerlas.
¿Comes por hambre o emoción?
El proceso para alimentarte comienza desde que eliges tus alimentos y los cocinas.
Tener hambre fisiológica es un proceso interno, mediante el cual los niveles de glucosa disminuyen, tu cerebro recibe una señal y se manifiesta la sensación de hambre.
Esto se entiende cuando tu estómago hace sonidos, te sientes cansado o no estás concentrado.
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Hambre emocional
Cuando tienes hambre emocional puedes ingerir comida bajo la influencia de las emociones,(positivas o negativas) generalmente son alimentos con un grado de azúcar alto.
Las emociones que lo detonan, según estudios científicos son las siguientes:
- Ansiedad
- Ira
- Apatía
- Frustración
- Estrés
- Miedo
- Pena
- Entre otras.
En este tipo de hambre no hace falta energía en el cuerpo, sino que es una reacción después de un episodio emocional.
¿Cómo saber si soy un comedor emocional?
Desde la niñez te recompensaron con alimentos poco nutritivos cuando te portabas bien o para evitar una rabieta, lo que causó que te acostumbraras a este tipo de estímulos.
Si aún no sabes si eres comedor emocional o es fisiológico, escribe un diario, el cual servirá para reconocer las razones por las que consumiste los alimentos.
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La académica de la UAG brinda algunas recomendaciones que te ayudarán a disminuir o controlar el hambre emocional.
- Planea tus comidas.
- Procura que no haya distracciones a tu alrededor (TV, celular, computadora, etc).
- Mastica lentamente.
- Aprende a gestionar tus emociones sin involucrar la comida.
- Acude a un nutriólogo y al psicólogo, si es necesario.
El hambre emocional puede generar la aparición de un Trastorno De Conducta Alimentaria (TCA). Toma decisiones conscientes, poco a poco aprenderás a no restringir la comida y mantener una relación sana con ella.
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