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Cambiar de profesión es un proceso difícil y desafiante. Abandonar una trayectoria laboral que ya comenzaste para adentrarte en una nueva puede generar una mezcla de emociones, desde la emoción de nuevos comienzos hasta la ansiedad por lo desconocido.
Este paso crucial requiere una reflexión profunda y un análisis cuidadoso para asegurarse de que es la decisión correcta, ya que implica no solo un cambio en la actividad diaria, sino también en la identidad profesional y personal.
Por ello te presentamos cuatro preguntas esenciales que debes hacerte antes de cambiar de profesión, de acuerdo con los expertos de Harvard.
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Según el sitio Harvard Business Review, estas son las cuatro preguntas fundamentales y menos obvias que debes hacerte antes de realizar la transición a un nuevo campo profesional.
Es fundamental entender por qué deseas cambiar de profesión. A veces, la motivación es clara, cómo convertir una pasión en una carrera. Otras veces, el deseo de cambio puede ser impulsado por factores negativos en tu entorno laboral actual, como un mal jefe o una cultura empresarial insatisfactoria.
Antes de hacer una transición profesional significativa, asegúrate de que realmente quieres un cambio de campo y no solo escapar de una situación específica, ya que soluciones como una reasignación interna o un cambio de empresa podrían ser suficientes.
Cuando estás considerando un cambio de carrera es crucial probar tus suposiciones antes de tomar decisiones importantes. Por ejemplo, en lugar de asumir que te gustaría ser arreglista floral, podrías seguir a uno durante un día para ver si realmente disfrutas del trabajo.
Se recomienda explorar pequeñas acciones, como entrevistas informativas o investigación del campo, para obtener una comprensión más clara antes de comprometerte con un cambio profesional completo.
Cambiar de profesión a menudo implica aceptar un recorte salarial o un descenso de categoría temporal. Si tienes ahorros o apoyo financiero, puedes permitirte grandes saltos.
De lo contrario es mejor hacer cambios graduales, aprovechando tus habilidades y contactos actuales. Por ejemplo, si eres abogado y quieres ser director de cine, podrías primero trabajar en la ley del entretenimiento para construir conexiones antes de hacer el cambio completo.
Cambiar de carrera conlleva riesgos al igual que quedarse en la misma. Es importante anticipar posibles problemas y tener estrategias para superarlos. Por ejemplo, podrías priorizar la creación de redes para tener opciones alternativas si el primer trabajo no funciona.
Aunque a menudo evitamos hacer planes de respaldo por miedo a arruinar la nueva oportunidad, tener una visión realista de los obstáculos es esencial para adaptarte si las cosas no salen como esperabas.
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